Misterios

LA NOCHE DEL A DIOS.

¡Serían al menos las dos: Si, serán las dos de la madrugada, el reloj de la puerta de la iglesia que terminaba de pasar daba la hora de las brujas; eso era lo que me comunicaba el sonido de las campanas del reloj, llevaba conduciendo al menos diez horas, tenía todo el cuerpo entumecido. Una vez pare el coche, tuve que hacer unos estiramientos con las piernas para poder mover el cuerpo… Había detenido mi coche cerca de la puerta de un pequeño restaurante, paré el motor, salí del coche y cerré la puerta. Había echo un día de una calor extrema. Cuando baje me quite la chaqueta, por que la tenía totalmente chorreando; incluso, teniendo el aire acondicionado puesto; era dentro de el habitáculo de mi coche, y había que ver como chorreaba de sudor, pero no le di más importancia. Era verano, el día, había sido muy caluroso. Entre en el restaurante que tenía ante mi. Tome la primera mesa que encontré bacía, tome asiento, me quite el sombrero y lo deposite sobre el tablero de la mesa; en pocos segundos se acercó una bellísima mujer; yo al verla me quedé pensativo, y dentro de mi, pensé, que mujer más hermosa: En verdad las ahí en todos los lugares de la tierra, pero esta mujer, no tenia menos que las más bonitas que yo hubiese visto en mi vida; ella me sonrió y con una dulce voz me dijo. ¿Que desea tomar el señor… Por unos segundo, yo contemplaba su belleza, ella se dio cuenta, y dejo que la admirara lentamente. Pasado un tiempo reglamentario se sonrió, y nuevamente me hizo la misma pregunta… ¿Señor: Que desea tomar; pero tuve que mover los ojos y apartarlos de su cara; ya que me era imposible dejar de mirarla, entonces vi que su rostro me sonreía alegremente. ¿Le gusto… Me pregunto. En aquel instante me quede atónito, eran sus primeras palabras con migo, ella de nada me conocía… y por tercera vez me pregunto nuevamente. ¿Que era lo que deseaba tomar. ¡Si, por favor, tráigame una cerveza bien fresca, ¡Al momento señor… Se aparto de mi mesa; pero yo no pude aunque indiscretamente le seguía sus pasos por el restaurante, viendo que tenía un movimiento maravilloso en todo su cuerpo… ¡Que cosa más bonita me dije…¡Quien tuviese la suerte de estar con ella, aunque fuese esta noche solamente… Tomó la cerveza, y se dirigió a mi, ella llevaba un estupendo vestido rojo, con un escote, que de grande que era se le podían ver sus extraordinarios pechos; que le hacía ser a demás de hermosa la mujer de un dios. Con sus lindos andares, se acercó lentamente, limpió la superficie de la mesa, antes, de poner la cerveza sobre el tablero. Una vez limpió la superficie de ella, sin querer hacerlo, que me temo que era intencionado mostró sus lindo senos. Se había dado cuenta del entusiasmo de mis ojos, no tenía forma de poder apartarlos de sus pechos, los cuales sin ser muy grande pero tenían una forma elegante de estar firmemente cogido en su pecho… Sus pezones estaban erguidos y de un color rosado, su piel dorada me hacía estremecer de ansias de poder tocarlos, con todo el deseo del mundo. Poco me importaba que ella se hubiese dado cuenta. Su sonrisa era bastante pícara, pero no me dijo nada a mis miradas sobre su lindo cuerpo. ¿Señor aquí tiene la cerveza, que le sea de su gusto; terminó de limpiar la mesa, y se marcho de mi lado… Su cuerpo se fue con torneando de forma sexual, y lentamente se fue alejando de mi… ¡Señorita: ¿Desearía usted acompañarme a tomar una bebida conmigo… ¡Cómo ve, estoy de paso, no tengo el gusto de conocer a nadie en esta ciudad… ¿Le importaría sentarse conmigo en esta mesa… Ella sonrió y sin decir nada tomo otra cerveza y se vino a mi lado… ¡Con mucho gusto! Me dijo sonriente mente… Sera un placer poder acompañarlo. sin decir nada tomó asiento y se quedó esperando que fuese yo el que tomase la libertad de comenzar a hablar. Ella sin pensárselo, habiendo estado acostumbrada a estos lares, me pregunto. ¿De donde viene, con este calor tan sofocante… ¡Soy un extraño por aquí, me dirijo a una mansión que debe estar muy cerca de donde me hayo… ¿Aque mansión se refiere; si no es mucho preguntar… ¡Según tengo entendido se vende una antigua casa, que al menos debe tener unos doscientos años; y creo, que se conserva muy bien al cabo de los años… Eso es lo que tengo entendido… Seguramente se refiere a la mansión, que a la cual la llaman… (la noche del a dios)… Extraño nombre le han puesto… ¿Por que llamarla de esa manera… La joven sonrió en silencio pero su sonrisa tuvo algo de misterio, por unos segundos no dijo nada, quedó su mirada fijamente en mis ojos, al cabo de unos segundos, se mostró muy amable conmigo… ¡Señor, creo que esa casa le encantará de verdad… Es una mansión muy bonita y espectacular de grande. Tiene unos jardines maravillosos. Tiene una fuente, que sale un manantial de agua fresca y transparente como no haya visto otra igual. Creo con toda certeza que le va a gustar… ¿Usted cree… ¡Tendrá mucho dinero para comprar dicha casa… ¡Bueno tengo lo suficiente para permitirme ese lujo… Ella, echo una mirada hacia la calle, y pudo comprobar que clase de coche tenía… Al verlo, dijo. ¡Si, creo que si, viendo su coche seguramente tendrá dinero para poderse comprar la casa… Que le sea de su gusto… ¿Quien pudiese vivir en ella… ¿Si lo desea, podría acompañarme asta ella. ¡No tenemos que ir andando si aseo se refiere… Ella sonrió en silencio, me miró algo extraña. De sus ojos aparecieron un centelleo de colores que me dejaron atónito al ver la belleza de sus ojos, eran del color de la miel dorada… Jamás había visto unos ojos tan preciosos en mi vida… Cosa, que no me había dado cuenta anterior mente, ya que mi mirada se había ensimismado en su cuerpo y en su forma de caminar… Te nía unos cabellos ensortijados, de forma extraña, pero el color de su pelo reflejaba a una noche sin luna de lo negro que eran… Tomó su cerveza en sus manos, y levantándola me dijo… ¡Por que sea usted muy feliz en dicha casa… Brindamos, si pero la sonrisa de su cara se transformo en silencio… Algo en su interior me decía, que no era felicidad lo que reflejaban sus ojos; ellos me querían decir alguna cosa, pero no dijo nada, solamente se quedó pensativa… Bajo su mirada, y terminando su cerveza se levantó de inmediato, como si yo le hubiese dicho algo que la hubiese molestado… Me di cuenta al verla tan seria, tenía la expresión de que tenía algo que ver con la mansión que yo deseaba comprar… ¿Que era lo que ocultaba esa casa… No tenía el menor deseo de averiguarlo, pero, si que me extraño su comportamiento… Cuando terminé mi cerveza, le pregunte por lo que le debía… ¿Por favor me dices cuanto le debo… Estaba limpiando la barra, se quedó mirándome, ella me miró con ganas de decir que si, que me acompañaría, pero estaba trabajando… ¡No es nada, lo invita la casa, claro es la primera vez que viene, cuando haya comprado la mansión ya nos veremos más a menudo… ¡Lo puede tener seguro que vendré muchas veces; creo que tenemos que hablar de muchas cosas, entre usted y yo, espero que entablemos una amistad verdadera… La joven sonrió con su mirada misteriosa y me dijo un a dios que me gustó de pronto… Yo creí que estaba molesta por la compra de la casa, pero no se que era lo que ella se guardaba en su mente… Nuevamente se escucho su voz; al levantarme de la silla… ¡Señor a estas horas no habrá nadie, es muy tarde y según la hora que es, no podrá verla… tenía razón aquella hora de la madrugada quien iba a estar en la casa…Yo no se que hacía levantado de la mesa… En que estaría pensando, que no me daba cuenta que eran casi las tres de la madrugada y, ¿adonde quería yo ir… Sin pensarlo por más tiempo, tome asiento nuevamente en la mesa… Me quite nuevamente el sombrero y lo puse sobre la mesa, una vez puesto le dirigí una sonrisa de desconcierto, por que en verdad, tenía que verla de nuevo… Se había metido en mi corazón sin que yo le diera permiso para hacerlo, ella era la dueña de mi cuerpo y de toda mi alma… En mis pensamientos no había forma de quitármela de mi mente… Yo la quería con tan sólo haberla visto solamente una vez… ¿Que extraño presentimiento tenía mi corazón, algo tenía que pasar por mi vida, pero qué, no sabía lo que tenía que pasar para que yo pudiese tener a esa mujer entre mis brazos… Entre mis pensamientos sin dejar de mirarla le pregunte… ¿Donde puedo encontrar un hotel para dormir esta noche… Ella se volvió hacia mi, y con su encantadora voz me enamoro nuevamente. ¡Señor a qui tenemos habitaciones muy buenas y, podrá descansar, mañana por la mañana cuando haya desayunado, entonces va a ver su casa… Yo al escuchar su casa le conteste… ¡Bueno, si es que la compro, entonces será mi casa, mientras no la compre no es mía… ella sonrió y, me dijo… ¡Seguro que la compra ya vera que es la casa más bonita y hermosa que haya visto en su vida…¡ Bien, entonces, deme una habitación. A si descansaré, tiene toda la razón del mundo… lentamente me fui acercando al mostrador, ella sonriendo tomo el libro de registro y lo abrió por la pagina correspondiente… Cuando estaba a su lado ella, me pregunto por mi nombre… ¿Señor puede decirme como se llama usted…¡Si como no… Albérto Soto mayor, y Palacio…Sacando mi carnet lo deposite sobre el mostrador… Se lo mostré, y ella, tomo los datos necesarios para quedar registrado en le hotel que tenían el mismo restaurante… Señor Alberto tenga usted las llaves de su habitación.. no se confunda, es la primera puerta ala derecha… ¡Gracias, espero encontrarla, si no la tendré que llamar para que me lleve hasta ella. Subí lentamente los peldaños que separaban mi cuerpo de la habitación, el cansancio del viaje me tenía molido, las piernas casi no respondían de mi. tome la llave en mis manos, y una vez ante la puerta introduje la llave en la cerradura y esta se abrió de par en par… ¡ Si es muy hermosa, si señor, a qui podre descansar tranquilamente, y sin ruido que valga. A de más tiene una buena cama; tiré el sombrero sobre una de las sillas que tenía mi cuarto y acerté a la primera y el sombrero quedó sobre el asiento de la silla, sin quitarme la ropa, me tumbe sobre la cama, estaba pensativo, y no se, si podría descansar como era mi deseo; pasaron unos minutos y dándome cuenta que el sueño era superior amis fuerzas, me levanté con mucho esfuerzo y lentamente me dirigí al aseo donde se hallaba la bañera, deje la puerta abierta, ya que era mi habitación y no vendría nadie a molestarme, abrí el grifo y llene de agua la bañera; estaba tibia y muy agradable ya que el día había sido de una calor insoportable. Pausadamente me fui quitando la ropa, pensaba que si no me metía pronto en la bañera me quedaría dormido de pies, una vez que tenía mi cuerpo desnudo me introduje en le agua; al sentir sobre mi cuerpo el agua no te una relajación muy agradable. Durante una hora estuve metido en la bañera, mi cuerpo se había rehabilitado casi por completo, era otra la persona que salía del baño. Tomando mi bata fui a donde estaba mi cama, una vez ante ella tumbe mi cuerpo y en pocos segundos quede dormido… pasó la noche sin darme cuenta, ya que el estado en el que me encontraba de mi estado anterior era lamentable; ahora estaba como de nuevo, nuevamente fui al baño, me miré al espejo, vi aun hombre que tenía la barba un poco crecida, casi no me podía reconocer, y entonces pensé… ¡Si, me voy a afeitar que falta me hace; cogiendo mis cosas de afeitar me enjaboné la cara, tomando una de mis cuchillas me fui afeitando la cara, hasta quedar completamente afeitado. Aclaré el jabón que tenia sobre mi rostro, una vez lavada se quedo la cara mucho más decente que antes; tomando mi colonia me di una friega de aroma que me hacía ser otra persona. Dándome unas palmada sobre mi cara salí del baño y me fui a la cama donde tenía mi pequeña maleta sobre el colchón. saque de ella una limpia camisa, una vez puesta tomé unos pantalones de color gris claro. ¡Si, estos, son de un gris casi blanco. ¡Estos me sentaban bien, el día promete ser tan caluroso como el día de ayer, recogí mis ropa usada, la metí dentro de una pequeña bolsa que llevaba en mi maleta para la ropa usada. Una vez terminado, cerré la bolsa y la metí dentro de la maleta. Mire al rededor de la habitación y viendo que no se quedaba nada fui directamente hacia la puerta. abrí la puerta y cerré con la llave que me habían entregado al camarera. Cogiendo las escaleras me puse en pocos segundos en el mostrador. Mis ojos buscaron a la camarera que estaba la noche anterior conmigo, por más que la buscaba no podía encontrarla. Una señorita que estaba delante de mi me pregunto. ¿Busca usted ala camarera de la noche? ¡Si, pero veo que ella no seta… ¡Señor, ella, es la camarera del turno de noche y a estas horas estará dormida; pero yo estoy para servirle en todo cuanto usted desee. ¡Si tome la llave de la habitación. ¿Ha sido de su gusto, ha quedado satisfecho del servicio… ¡Si por supuesto que si, todo estaba muy bien preparado y ami gusto… ¿Desea desayunar… ¡Si por favor…

¿Que desea tomar… ¡Cualquier cosa… ¿Señor: Tenemos de todo cuanto a usted le guste… ¡Bien usted misma, sírvame lo que más le guste a usted… Bien, tenemos huevos con menestra y después un buen café con leche… ¿Le parece bien al señor… ¡Por supuesto que si… tome asiento en la mesa que desee, y a hora mismo le sirvo el desayuno… tomando mi maleta la deposité en el suelo junto ami mesa; el sombrero que lo que llevaba puesto me lo quite, y note que él me daba un poco de calor. Como decía la camarera en pocos minutos estaba ante mi con la bandeja del desayuno… ¡Señor su desayuno… deseo que le guste… Ah, he fritos los huevos sin preguntarle si los quería muy echos o no… Perdóneme, pero los he echo como ami me gustan, bien fritos… ¡No se preocupe que están a mi gusto; a mi, también me gustan bien echos… al señorita se marcho de mi lado y yo comencé a comer mi desayuno… Una vez terminado y pagado la cuenta, salí del restaurante, directo a mi coche que estaba aparcado frente al restauran; abriendo la puerta tome asiento y me quedé pensativo preguntándome a dónde estaría la camarera de anoche… Una vez que comprendí que sería ridículo volver a preguntar por ella, arranque el coche, y lentamente me dirigí por la avenida que me conduciría la mansión… En pocos minutos estaba ante ella… Cogiendo una buena sombra que daban unos grandes árboles, deje el coche bajo en aquel lugar… mire mi reloj, para ver que hora era… ¡So casi las diez y media, quede con el señor que venía a mostrarme la casa a las once en punto, así que me queda media hora de espera… ¡Tampoco es mucho, que digamos… conecte la radio y me puse a escuchar una melodía que en aquellos momentos se podía escuchar en la emisora que tenía la radio.

El tiempo se me pasó rápidamente, ya que no sólo escuchaba la radio, no, sino que también tenía los sentidos en el recuerdos de la camarera de la noche, que realmente no podía quitar de mis recuerdos. Sin darme cuenta se acercó un auto y se detuvo ante mi coche… ¿Señor Alberto… ¡Si, el mismo… Yo quede con usted, a qui, a las once de la mañana… ¡Pues a qui, me tiene usted… ¿Le parece bien que empecemos… Como tenemos tiempo, le iré mostrando la mansión, paso a paso, le parece bien al señor… ¡Si, me parece estupendo… ¡Vallamos pues… Tomando las llaves de la cancela de entrada desde la cual, se podía ver los jardines que rodeaban la casa… Ya en la entrada tenía unas rejas que al menos tendría cien años… Estaba realizada de hierro echo de forja, su construcción era maravillosa y muy trabajada, en forma y ornamentales de la herrería antigua… El representante que me acompañaba para ver la casa, abrió la cancela y pasamos a los jardines, los cuales estaban muy bien cuidados… Eran de una belleza admirables, tenia de todo los tipos de árboles que podía soñar… El lugar, se parecía a uno de los castillos encantado que había leído cuando era pequeño… Unos pasillos hermosamente adornados, con alguna que otra figura de mármol. Lo que había visto por entonces era realmente un castillo de mi gusto, por lo pronto por lo he que visto hasta entonces me gusta… Fue enseñándome los lugares más hermosos de la casa… y una vez los habíamos visto entramos en la mansión… Parados ante la entrada, pude ver que tenía una puerta de madera tallada amano, en su tablero principal, había unos gravados que representaban el cielo, por lo que pude comprender… El señor al notar que me quedaba pensativo ante la belleza de la puerta, me contó, el significado del tallado de la misma… ¡Señor esto fue realizado a mano, los artesanos antiguos, se esmeraban en sus tallados, para que se pudiese ver con toda su nitidez… Lo que podemos ver el significado de la misma… ¿Y que significa las figuras… parece que están bailando en coro… ¡Si eso es, ellos bailan al son de un arpa, la cual se puede ver en esta vista… ¡Es muy hermosa, si señor muy bonita… ¿Espero que la casa le guste tanto como la puerta… Abriendo la cerradura al abrir la puerta se escucho un leve ruido de las bisagras, las cuales estaban un poco resecas. Pero eso, era lo de menos… Tiempo abría para subsanar dicho pequeño problema… Él no dijo nada y esperó a que yo entrase a la casa… Se quedó mirándome y sin decir palabra alguna, me dejo que yo personalmente me centrase en las bellezas de la casa… Mi cuerpo quedó perplejo al ver que aquello se sobresalía de mis visiones, el acabado de todas sus características eran de lo más bello que había visto en mi vida… Sonreía sin decir nada, con solo ver mi expresión ya tenía suficiente al comprobar que todo era de mi agrado… ¡Ante mi, tenía una escalera de mármol que tendría unos cinco metros de anchura, su blanco color reflejaban sobre el techo que parecía echo de cristal de lo mucho que brillaba… Su pasamano era también del mismo mármol; estaba totalmente gravado, una cosa que me dejo perplejo era el acabado que había por cualquier sitio… Comencé a subir por las escalinatas, y sobre ella podía ver la suela de mis zapatos reflejada sobre los peldaños… Cada balaustre era formado por una figura de mujer… Cosa, que me gustó; el artista había dejado su huella en los acabados de toda la escaleras, qué cosa mas hermosa; quién sería el artesano que esculpió las escaleras… ¡Me hubiese gustado haber podido conocerlo ne persona le hubiese felicitado por su trabajo. Lentamente fui subiendo, mientras mis ojos miraban para todos los lados; no había un pequeño lugar que no tuviese que mirar sin hacer un ex clamor de júbilo por mi parte… Al llegar al descanso de la hermosa escaleras, había una superficie que hacía ver que era para que muchas personas a la vez, que pudiesen admirar la belleza… Sobre la pared también enlozada de otro color de mármol, estaba colgado de la pared un bello cuadro de grandes dimensiones, con una mujer que sería la antigua dueña de aquel lugar de ensueños. ¡A primera vista, no me había dado cuenta, que aquella cara me era familiar… Tenía un bello vestido puesto que le llegaba hasta el suelo… Su cintura era de un tamaño de dos manos, en la que se pudiese coger entre las manos de un hombre de mi edad… Él vestido, era totalmente realizado con hilos de oro y plata. A demás, tenía, piedras preciosas incrustada sobre la tela. ¡Cuanta belleza tenía su rostro, que cosa de mujer más bonita; sus cabellos le caían por sus hombros, el color de sus cabellos eran de un negro brillante que relucía sobre el mismo lienzo… ¡ Jamás yo pude comprender que su vida en aquel palacio sería algo in narrable… Segura mente su marido, estaría durante más de las veinticuatro horas del día admirando a su bellísima esposa… ¡Un suspiro salio de mi cuerpo sin dejar que se perdiera en el espacio que llenaba mi corazón… Sin dejar de admirarla mis pasos eran de una forma casi como sin querer alejarme de ella… Sus ojos me seguían para todas las partes que yo caminase… Era un efecto que el pintor había logrado con muchísima experiencia, y ahí estaba su secreto en la belleza. Hacer con sus pinceles los encantos que mostraba su dueña; por que yo creo que el propio pintor estaría enamorado de aquella preciosa mujer… Aunque no hacía falta que estuviese durante mucho tiempo contemplándola para quedar hechizado por ella… Yo me pregunto:¿ Cómo pudo resistir sin quedar prendado de aquella mujer y, que sus pinceles se la cayesen al suelo más de una vez…¡A mi me temblarían mis manos al tener que pintar a una cosa tan bonita… Quería dejar de admirar su cara pero me era imposible apartar mi vista en ella… Viendo que no había manera de alejarme del lugar… El señor que me estaba enseñando la casa; me tuvo que decir… ¡Señor cuando la compre, podrá estar todo el día mirándola… Pero tendríamos que seguir viendo la ya que nos queda casi toda la mansión por ver…Sonreía al ver que por nada me hubiese marchado de su lado… Seguimos muy a pesar mio… Después de dejar a mi ensoñada mujer, tuve que seguir de tras del señor que me estaba enseñando la casa… Seguidamente entramos en un gran salón que seguramente era el comedor, ya que en su centro se hallaba una gran mesa de caoba y múltiples sillas a su alrededor… las sillas eran de un tipo como si fuesen isabelino, sus respaldos eran de un tamizado de cordones de terciopelo rojo… En el techo había una lampara colgada que ocupaba casi toda la mesa… Sus enormes brazos caían sobre la mesa… Su luz hacía ver como se reflejaba sobre el tablero de la gran mesa, sus múltiple bombillas… Seguramente era para que todos los comensales tuviesen una luz que se les pudiese reconocer sin ningún problema… Seguro pensé que para que el que estuviese admirando su obra, y que se quedase perplejo al ver sus cuadro… Calculo que la hermosa lámpara debería pesar al menos casi doscientos kilos… Su entramado de brazos hacían cabriolas entre la luz que daba dicha lámpara… Sus paredes estaban magníficamente adornadas y en ellas tenían unos tapices de grandes dimensiones y múltiples variedad de colores y de detallados temas de caza, otros eran de unos jardines con muchísimas flores… Las paredes tenían grandes ventanas que daban a sus jardines que rodeaban dicha casa…Sus cristales eran de colores y a través de ellos se podían ver diversos colores que eran reflejados sobre la inmensa mesa que ocupaba dicho salón… Era en verdad la mansión de los sueños; yo estaba impresionado con tanta belleza… Detenidamente fuimos viendo todo aquel palacio, y no había lugar a dudas de que su estilo y belleza eran de admirar; por cualquier sitio que miras,pensarías ya que las personas que habían construidos aquella casa, eran los mejores arquitectos y obreros que abría en aquellos entonces…¿Cuando se construyo; pregunte… El señor, me dijo: La casa tendrá al menos dos cientos años, desde su construcción… Pero como puede usted ver; está nueva del todo, ya que en aquellos tiempos se usaban grandes piedras que debidamente talladas, entonces eran colocadas con muchísimo esmero…

¿Y bien que le ha parecido la casa… Le gusta… ¡Si que me ha gustado por mi parte, preferiría que cerrásemos el trato; bueno si no hay algo que lo impida… ¡No todo lo contrario podemos cerrarlo ahora… Aun es temprano, el notario no cierra hasta la diez de la noche, a si que podemos marcharnos al notario y se quede todo arreglado… Salimos a la calle una vez en ella me dijo… Señor Alberto: Si lo desea puede seguirme con su coche… ¡No correré mucho para no perdernos el uno al otro… ¿Le parece a usted bien… ¡Si podemos marcharnos cuando diga… salimos uno tras del otro y en pocos minutos estábamos ante el notario… Al llegar salio su secretaria, y nos hizo entrar en un despacho muy grande; el cual tenía unos sillones muy confortables… ¡ Su secretaria se mostró muy amable con nosotros…¡Por favor esperen unos minutos, enseguida le atenderá el señor notario, gracias… Tomamos asiento en los sillones y enseguida se presento el notario… Al entrar dio las buenas tarde, más bien las buenas noche, pero según se mirara; serían las ocho de la tarde… Pero estaba oscureciendo y ya parecía de noche… El notario se sentó ante nosotros, nos pidió el contrato.

¡Bien señores pueden darme el contrato para formalizar las escrituras… El vendedor sacó de su cartera el dicho contrato; se lo entregó al notario que debidamente tomo los datos, y nos preguntó…

¿Bien están las dos partes de acuerdo con el precio y lo acordado de la casa… El vendedor dijo que si… ¡SI señor notario todo ha quedado explicado y conforme estaba escrito… ¡Bien entonces pasemos a la firma… ¡Señor Alberto: puede firmar aquí dijo señalando el lugar donde tenía que firmar… Dicho y echo, seguidamente le pidió al vendedor que el también tenia que firmar el acuerdo… Una vez firmado, le hice entrega del cheque con el importe de la compra; el cual ya lo tenía preparado… El notario tomo nota del numero del cheque; y una vez comprobado se lo entregó al vendedor… ¿Señores esto a quedado terminado y comprado con toda las de la ley, por lo cual usted señor Alberto es desde este momentos el verdadero dueño de esa mansión, en la calle tal con el numero tal… ¿Alguna pregunta antes de que hayamos terminado con los tramites… Nos quedamos en silencio por lo cual quedo las escrituras a mi nombre… ¡Por fin era yo el verdadero dueño de toda la mansión… Por dentro, me sentía feliz y contento… Ya que había echo una compra maravillosa… Según yo en aquellos momentos no pensé en las palabras que la camarera de la noche en el restaurante, ella me había dicho que aquella casa sería mía… ¿Pero cómo ella podía predecir dicho acto… ¡No se había equivocado en nada… Bueno, ya se verá más adelante cuando pasen unos días le pediré que venga conmigo y vea la casa… Para mi sería una dicha tener aquella mujer bajo mi techo… No podía imaginarlo, con solamente pensar en ello, El corazón se aceleraba como si fuese un chiquillo… Una vez terminada la formaciones me despedí del notario y del vendedor… ¡Bien señores ha sido un placer hacer negocios con ustedes… Estoy muy contento de la compra que he echo… Por lo cual les doy las gracias a ustedes… les tendí mi mano al notario y después al vendedor… Bien señores: Cuando gusten pueden venir a mi nueva casa… Tomando mi sombrero me despedí de ellos… ¡Señores hasta una nueva vez que nos veamos en algún lugar de esta mi ciudad, que ya es también mía, ya que vivo en la casa que he comprado hoy… Salí al exterior y el aire que hacía sera de calor aunque ya eran las nueve y media de la noche… ¡Espero que en la casa no tenga tanto calor como hacer en la calle… Esos eran mis pensamientos, yo me creí que sería del todo dueño de lo que había comprado hacía menos de media hora… Me acerque al coche y me dije ami mismo; antes de ir a la casa me voy a tomar un buen trago y después me iré a descansar de la atareada tarde que hemos tenido, por que ha sido demasiado larga a decir verdad. encendí el motor y tomando la avenida de vuelta me dirigí al restaurante en el cual, yo, esperaba que estuviese allí la camarera de la noche, que tan agradable había sido conmigo, la noche anterior… Directo al restauran mi cara decía que estaba totalmente satisfecho del trato que terminaba de hacer… Esperando ver a ella entre corriendo para darle las gracias por lo que me había asegurado que sí, que la compraría de seguro… Entre en el restaurante y lo primero que hice fue dirigirme al mostrador a la señorita que había tras el… ¿Señorita no esta la camarera de la noche de ayer… ¿Que camarera de la noche… La única camarera soy yo, a qui no hay mas camarera que valga; este restaurante es mio y no tengo ninguna camarera más que yo…¡Usted me creo que se ha confundido de lugar… ¡Yo no estoy confundido de nada, anoche yo dormí a qui, y también cene, y esta mañana desayune y usted no estaba tras esa barra… ¡Usted esta loco de la que dice… Yo no estoy loco puede mirar en el libro que sed firma al coger una habitación, y vera que es cierto lo que le digo… ¿Como usted quiera; le mostrare que usted no estuvo a qui, se ha tenido que confundir con otro restaurante… ¡ Era este, o es que hay otro en la ciudad… ¡No solamente esta este, y no hay ninguno más en esta ciudad…Yo creo que a usted le hace falta un medico por que creo que esta usted loco de remate… ¡Señora no me falte usted el,respeto a mi… ¿Señor yo no le quiero faltar le el respeto ni dios, lo quiera, pero usted esta totalmente equivocado, se lo voy a demostrar… Tomando el libro de registro miro y pregunto. ¿Dígame como se llama usted… Alberto Soto Mayor y Palacio…¡Veamos si es verdad que estuvo a qui… ¡Le mostrare que usted esta totalmente loco… Y vuelta con que estoy loco… Ya lo veremos cuando me muestre usted los nombres de las personas que durmieron aquí anoche… La señora busco todas las personas que durmieron la noche anterior, y yo no estaba, según ella…¡Lo ve usted a qui no estuvo usted anoche, ni durmió, ni ceno, ni nada de nada…¡Lo que tiene que hacer es ir a un medico que yo creo que le hace falta… ¡Valla usted: que creo que esta más loca que yo… ¡Buenas noches y que tenga una noche tan pesada como yo la tengo en estos momentos… Salió del restaurante; y dando un portazo salió a la calle. Era de noche, las farolas de la calle estaban encendidas, pero la luz que radiaban no era lo suficiente fuerte para ver con claridad la calle; seguidamente se dirigió al coche, abrió la puerta, y dando también un fuerte golpe cerro la puerta y, se sentó al volante… Si mirar para el lado en el cual podía venir cualquier vehículo aceleró su coche y fue desplazándose por la avenida… En pocos minutos estaba frente a su nueva mansión, la cual ya era su nueva casa… el no se había dado cuenta y sin prestar atención abrió la cerradura de la entrada a la finca… Entro con su vehículo lentamente preocupado por lo que le había ocurrido en el restaurante, y mientras, pensaba en todo lo ocurrido en eses día de su llegada a la ciudad que ahora era también su ciudad, esos eran sus pensamientos, pero con todo lo pasado el día anterior seguía preguntándose… ¿Cómo me ha podido pasar esto ami, yo no puedo estar loco, y menos haberme confundido de todo lo ocurrido en esta ciudad. Una vez había entrado su vehículo, y pasado unos metros de la entrada paró nuevamente su coche; se volvió hasta la verja de la entrada… Viendo la verja se dijo. ¿Hay que ver las medidas que tiene, y su pesado embarrado de forja, al ver que su movimiento era suave y teniendo aquellas medidas tan enormes no podía que pesase tampoco… ¡Bueno será que esta muy bien engrasada, ya que su peso es indiferente al gran tamaño de la verja…

Subiéndose nuevamente en su coche, se dirigió a la entrada de su mansión, paro su vehículo ante la entrada y cuando cerró la puerta, fue entonces cuando se dio cuenta que en la casa tenía algunas habitaciones con la luz encendida… ¡Se quedó pensativo y luego pensó… `¡Seguramente nos las dejamos encendidas al estar viéndola… ¡No pasa nada, es normal que pasen estas cosas… Cogió sus llaves, mirando la cerradura introdujo su llave de la puerta de entrada… Esta al abrir, se abrió con un suave movimiento de mano, y se abrió suavemente… El señor entro a su casa por primera vez.. En su interior se sentía dichoso de ser el dueño de aquella maravilla de casa… Cerró la puerta, echo la llave y se dirigió a sus escaleras que tanto le habían gustado… Pisando por primera vez los escalones de la escalera, pudo comprobar que la luz del rellano estaba encendida… ¡Bien a si no tengo que encenderla yo, y puedo ver, las enormes escaleras que tiene mi nueva casa… a pasos muy silencioso, fue subiendo los peldaños de mármol, antes de llegar al rellano se dio cuenta que había una mujer esperándolo… Cosa que hizo que él quedase petrificado al ver que era la señora del cuadro… Esta lo miraba seriamente y, sin decir nada esperó a que llegase hasta el rellano.

¿Y bien preguntó el extrañado… ¿Quien es usted, vamos si se puede saber; y que esta haciendo en mi casa… ¿En su casa… ¡Si esta es mi casa… Respondió él, esta es mi nueva mansión; la acabo de comprar hoy mismo, hace tan solo unas horas; por lo tanto es mía y no suya, creo que yo he entendido eso de lo que usted me ha dicho… ¡Debe estar usted confundido, ya que yo llevo viviendo a qui durante muchos años; y creo que debe estar usted en un grave error, señor mio… ¿A si que: dígame cómo a entrado usted en mi casa… EL nuevamente quedó paralizado, no daba crédito a lo que estaba escuchando en aquellos momentos; parecía que el sueño en él que estaba sintiendo que se repitiese de nuevo en su cabeza… Miró con incertidumbre a la señora que tenía ante si, se rasco sus cabellos al no poder dar crédito a lo que nuevamente le estaba sucediendo otra vez… ¡Creo estar soñando, o me estoy volviendo loco de remate… La señora son riendo, le dijo: ¡Creo que si, que esta usted en un buen lío, y seguramente esta confundiendo las cosas… ¡No, no puede ser, hoy mismo he comprado esta casa y, ahora me dice usted que no es mía… ¿Podía usted decirme entonces que es lo que me esta pasando a mi… ¡Usted sabrá lo que ha comprado pero, esto es mio y nada más que mio… Fue la respuesta que dio la hermosa señora que tenía ante si… Con las llaves en sus manos él creía estar viendo visiones, al ver que el cuadro estaba colocado detrás de ella, y mirándola podía comprobar que era ella misma la que tenía ante si… Bueno mejor sería que tomásemos asiento y, que podamos aclarar el estado en que nos encontramos.. ¡Sera usted el que se tiene que aclarar de lo que ha comprado, señor mío… ¡Yo estoy en mi casa… No podía comprender que estaba ocurriendo… Movía sus llaves de la casa, las cuales las llevaba en sus manos y moviendo las sin sentido le sudaba la frente sin saber el por qué… Ella lo miraba sonriendo al ver el desconcierto en que se encontraba el señor… ¿Bueno, podemos hablar sentados si me lo permite… ¡Como no señor, según usted esta en su casa; miremos esos documentos para poder aclarar el problema… ¡Gracias es usted muy amable por su parte… ¡No hay de que dármelas según usted… ¡Acompáñeme, y tomaremos asiento en el salón… Muy bien veamos los documentos… Llegados al salón que tanto le había gustado, tomaron asientos en una de las silla que había alrededor de la gran mesa… Él mostrando las escrituras, las posó sobre la mesa; diciendo… SI yo no estoy loco, esta es las escritura de mi casa… Tiene fecha de hoy mismo, y no creo estar sufriendo una nueva alucinación en mi cerebro… ¡Veamos dijo la hermosa mujer, que en realidad estaba haciendo un papel extraordinario al estar sin sonreír y viendo el esfuerzo que hacía aquel señor por querer aclarar las cosas… Él no daba crédito lo que le estaba sucediendo, pero, a su vez, él miraba con asombro que aquella mujer era la misma que la del cuadro y, también era la misma camarera que había estado tomando se una cerveza en el restaurante la noche anterior… Se frotaba los ojos, sin comprender lo que realmente le sucedía… ¿Usted: no puede ser, que sea usted la dueña de esta casa

usted era la camarera del restaurante, si no estoy confundido también… Creo señor que me confunde yo nunca he trabajado en ningún restaurante; siempre he sido una señora de gran alcurnia y mi posición no lo permite que yo estuviese trabajando, debido que tuve siempre tanto dinero, por lo que más quiera nuca necesite trabajar; ni que estuviese estado loca, yo vivía en la opulencia de las riquezas mas grandes de esta ciudad, creo que esta usted verdaderamente loco… Él quedo en silencio, y sin saber como poder aclarar la situación le; dijo… ¡Señora:por favor no me haga usted salir a estas horas a buscar un hotel… ya es demasiado tarde, lo comprende verdad… Ella quedó en silencio, después de unos segundos pensativa; le respondió… ¡Esta bien: según dice usted, que la casa es suya; pues hasta que podamos aclararlo le con cederé ese privilegio… ¡Gracias señora no lo olvidare nunca… ¡Puesto que se va aquedar en la casa… ¿Que le parece si cenamos los dos, cómo los dos somos dueños de la casa, pues me parece que seria de mi parte de una manera de poder agradecérselo… La dueña de la casa le pidió que le acompañara en la cena, él entusiasmado le correspondió con una sonrisa que llenaba todo su corazón de alegría… Por primera vez que tengo algo bueno que podre contar de esta difícil situación en la que estoy… Tomaron asiento en sus respectivas sillas, en las cuales habían estado verificando pocos minutos antes las escrituras por lo cual se habían sentados uno junto al otro, a primera vista ninguno de los dos se miraba, pero ella sonrió en silencio; después de unos segundos en silencio, le dijo: Señor: Aberto deseo que se encuentre bien en estos momentos de su vida… El se quedó sin saber que contestar… Era ella la que le pedía que se encontrase bien…. El no podía estar mejor, al poder estar cerca de la mujer que un día antes le había fascinado por su belleza corporal, y su semblante de mujer hermosa… sus ojos penetraron en los suyos, sin saber por qué, él le tomó las manos, ella no hizo rechace alguno, sin que sus manos, opusieran, se agarraron a las de él sin temor alguno, al sentir el contacto de sus piel sobre la suya, el contacto fue algo premeditado y solamente notó que las manos de ellas estaban muy frías; por qué, se pregunto, pero el placer de tenerla cerca de ella o bien con sus manos ya que según los pensamientos de él eran los mismos que ella, al sentir su caricias en las manos ved el se sintió feliz más no poder… Ella levanto una pequeña campanilla, la hizo sonar, antes de que dejase de hacerlo ya teníamos delante de nosotros, su mayordomo principal… un señor bien trajeado con sus indumentaria de jefe de servicio; ¡Señora… Alfrédo puede traernos la cena… Enseguida la tendrán dispuesta, señora… Hizo un leve movimiento de mano, y se adentraron unas cuantas señoritas muy bien ataviadas y con los servicios. La servidumbre fue colocando los cubiertos sobre la mesa, con una soltura y gran destreza, a mi lado derecho pusieron una brillante servilleta de color de oro; cubiertos para cada uno de la mejor calidad, con sus bordes rematados en oro puro… La criada que me servia, ami, me hizo una pequeña sonrisa, y al verle la cara no pude comprender cómo era posible que ella tenía la misma cara que su señora… ¿Cómo podía ser que todas tuviesen la misma cara, la misma sonrisa, y el mismo color de los ojos… Hasta el cabellos lo tenían del mismo color, negro como la noche, sus rizos caían por su cara; y haciendo unos tirabuzones les brillaban ala luz de la lampara… Sus caras eran de cera, su ojos tenía un color a miel dorada, sus labios tenían un rosado, que parecía echo con pétalos de rosas. ¡Por más que intentaba comprender de que estaban echa aquella caras que parecían de cera… Nos trajeron un primer plato que estaba echo de caldo de perdices….Sobre el humeante caldo, el cual desprendía un agradable aromas; y en ese momento tenía hambre, por lo cual tome la cuchara y con cuidado de no quemarme tomé la primera cucharada de caldo… ¡Esta extraordinario exclamé… La señora me miro y dándome las gracias me dijo… ¡Es mi deso, que pueda usted probar los exquisitos manjares que me preparan mi sirvientes…-Ella comenzó también a comer; sus manos estaban tan cerca de las mías, que podía notar el frescor de su piel al tocar con deseo su brillantes manos… Ella se daba cuenta, que me tenía en sus entramadas redes, que yo había quedado prendado de ella, sin que hubiese sido necesario haber estado toda la vida juntos…En su poder, si estaba bojo ese poder que te hace sentirte extraño ante la belleza que poseía aquella criatura… Durante la cena hubo tiempo de entablar una grata conversación; hablamos de los tiempos antiguos, de hacía unos cien años, al menos; y ella, parecía que los había vivido, ya que según sus palabras… Sus recuerdos me parecieron de una fiabilidad que era imposible de comprender; ella estaba conmigo, y, a su vez, había estado viviendo aquellos años pasados de su tiempo… ¿Cómo era posible lo que ella misma me relataba, con sus dulce voz y su dulce melodía, yo sin poder hacer extraños con sus relatos estabas muy pendiente de los cuales ella misma me daba día y fechas exacta de lo lugares que había recorrido en sus años de juventud… Con sus belicismo relatos dimos por terminada la cena pero antes de retirarnos a nuestras habitaciones ella, me retuvo un poco cogiéndome por el brazo; y me llevo ante una cristalería que era de cristal de bohemia con los bordes cubiertos de una fina capa de oro… Abriendo el mueble que guardaba aquella cristalería tan bonita, ella tomo unas copas y la puso sobre la mesa; después cogiendo una botella de un güisqui que al menos tenía, por su agradable sabor y color unos, doscientos años…Brindamos y ella fue la que hizo el brindis…¡Señor Alberto: que este brindis sea para los dos un gran comienzo de amistad y de felicidad mutua… Que más quisiera yo, poder ser amigos y lo que viniese detrás… tomamos la copa de güisqui y nos enlazamos en un apasionante beso, que me dejo de una pieza de color blanco como la, nieve… Qué tendría aquel beso, que anduve tras ella sin saber que estaba haciendo conmigo… Seguí sus pasos, ella caminaba de una forma que su bello cuerpo se movía de una forma que mis ojos no podían separar la vista de tal belleza… Caminamos por aquellos pasillo los cuales estaban iluminados con toda las luces que había en aquel recibidor… Pero mi cuerpo iba detrás de ella como si ella me hubiese hipnotizado o algo por el estilo… Sin poder hacer nada con mi cuerpo, ya que parecía un muñeco de trapo, que la seguía como si fuese su perrillo… Entramos a su habitación; esta, estaba decorado al estilo de los antiguos reyes, su cama termina las cuatro esquinas rematadas con barras de maderas preciosamente decoradas, y eran sus torneados de una delicadeza que me parecía estar soñando… me miro y se sonrió al verme en mi desconcierto… Se fue quitando sus ropas y en solo unos segundos estaba ante mi, totalmente desnuda… Mis ojos no había forma de poder quitarlos de su cuerpo, parecía estar hecha de piel de peces de colores su sonrisa se hizo mas dulce que todas, y al ver que yo seguía vestido entonces ella, me ayudo a quitarme la ropa… Nada se puede comparar, a un instante como este… Cuando me tenía totalmente desnudo me tomo de sus manos y me condujo con la suavidad de una espume blanca de c que se hallaba sobre su cama… Se tumbo sobre su cama, y sonriendo me invito a que tomase sitio junto a ella… Mis brazos se levantaron como si fuesen dirigidos por control remoto y cuando me quise dar cuenta, estaba sobre aquel hermoso cuerpo, el cual me parecía de seda; de la suave que me resultaba su formas y su cara… Sus ojos del color de la rubia miel, resplandecían como si fuese fuego que saliesen de ellos… Sus pecho hermosamente bien torneados estaban separados de mis manos solamente unos centímetros y tocándolos con toda suavidad pude acariciar su verdadero cuerpo que me estaba volviendo loco por que no era solamente su precioso cuerpo sino el perfume que desprendía su piel… Esta vez fue ella la que me dio un beso que durante largo rato estuve sin poder respirar… Subí mi cuerpo sobre el suyo, mirando sus ojos y cuando introduje mis partes en la suya fue entonces cuando perdí la noción del tiempo… Ella se agitaba sobre el lecho y se movía de placer, al sentir mi pene dentro de su vagina la cual estaba total mente suave y encharcada por su deseo, que hacía que me resbalase sin poder resistir aquel delicioso placer… su piel tenia colores como los peces, parecía tener escamas que de lo suave que era su cuerpo, yo resbalaba sobre el suyo y fue entonces cuando ellas se subió sobre mi y desde ese momento yo supe lo que era hacer el amor de verdad… Cuando días y cuantas horas había estado haciendo el amor sin para para nada, ni para comer ni dormir, mis locos deseos fuero de tal magnitud que no tenía ganas de dejar de hacer el amor con aquella mujer… Cada minuto que pasaba era un minuto menos de vida que yo tenia; pero eso a mi no me importaba en nada… ¿Cuando fue el final de esto, yo no sabía donde estaba, solamente, era muy feliz con aquella mujer, que tenía para mi solamente para mi… Días, noche y semanas estuvimos haciendo el amor… Mi cerebro se había vuelto loco por sus caricias, ella parecía estar como yo; cómo si hubiese estado cien años sin hacer lo mismo… Luces en la noche y fuego en su cuerpo… Hasta que por ultimo me desperté; me había quedado dormido y cuando mi cuerpo se pudo despertar del cansancio que habíamos pasados juntos fue entonce cuando me desperté y pude comprobar, que estaba solo en aquella cama tan enorme sus sabanas estaban revueltas son la ropa de cubrir y la colcha estaba tirada por los suelos… ¿Cómo… qué me ha pasado… ¿Donde esta esa mujer que me ha echo tan feliz…¿Esto días…¡Extrañado por al hallarme en un estado de embriaguez, me parecía que el sabor de mis labios estaban resecos, cómo si yo hubiese comido tierra… Secar de mi, sobre una de las mesitas había un baso de agua…Tome el baso en mis manos y bebí un trago bien grande, al principio no había notado nada del sabor que tenía aquel agua… Parecía que tuviese años echadas sobre el baso; en aquellos momentos comprendí que al menos unos años de que nadie había bebido de el… ¡Cual fue mi desesperación al verme sólo en la casa… Yo quería recordar que yo la había comprado y que en realidad era mía, y es que no se cuantos días me había pasado en compañía de esa mujer, me hallaba totalmente loco…Cuando me pude levantar estaba tan débil y mareado, que no podía levantarme y poder sostener mi cuerpo, por la debilidad de no haber comido durante sabe dios cuantos día no había comido nada… ¿Loca mi conciencia pero por qué… Que me había pasado, no daba crédito a lo ocurrido, pero yo estaba seguro de que habías estado con ellas…¿Pero donde estaba en estos momentos… Cuando puede poner los pies en el suelo, mi cuerpo me dio un mareo, que caí sobre el suelo,sin tener conocimiento de donde me encontraba en aquellos momentos… Los rayos del sol penetraban atreves de los cristales de la grandes ventanas… El sol fue el que me hizo recuperar lentamente y me fui levantando como pude hasta poder estarme de pies….Como pude me fui arrimado en las paredes y lentamente fui recorriendo toda la casa en busca de la cocina.. Que ria buscar algo para llevarme ala boca… Ya que días antes había cenado con ella y yo, lo que quería era buscar haber si había que dado de los días anteriores que había pasado, y creyendo que tenía frigorífico, esperaba que aun tuviese algo de comer.. ¿Que me ha pasado… No puedo creerlo… Me parece mentira todo cuanto me ha pasado…Llegue por fin a la cocina, registre todos los muebles y pude comprobar que estaba totalmente vacío… ¡Claro yo compre la casa sin nada de comer, y me metí sin haber comprado nada… ¿Entonces: de dónde sacaron aquellos alimentos, los que tomamos aquella noche en la cena… después de ver que no tenía comida y de haber buscado por toda la casa; comprendí algo pero no del todo…Cómo había estado sin comer todo este tiempo… Porqué… Que fue lo que le hizo esa preciosa mujer a mi vida, para no desear nada, nada más, que sus labios y su bello cuerpo… Cuantas veces hicimos el amor; cuantas, no lo se,sólo se que han pasado unos días, y no logro saber como he podido estar aquí sin nada de comida; haciendo el amor cada vez que lo deseábamos hacerlo… ¿Y donde esta ella… ¡Buscare haber si ha dejado algún recado para mi, cosa que no creo ya que estoy aun deseando poder aclarar mi estado de vida… Buscaba por cualquier lado, recorrí toda la casa de un lado a otro sin haber encontrado nada… Al estar frente al cuadro de ella, pude ver que le faltaba el collar de piedras preciosas y la pulsera de diamantes…¿Cómo puede ser si cuando la vi por primera vez yo mismo pude comprobar que las tenía y ella sonriendo tal como esta en estos momentos tenia sus joyas… Miraba el cuadro y ella no me miraba, cosa extraña ya que la primera vez que la vi, ella seguía mis pasos, hallá donde me pusiera…. Pero ahora ya no sigue mis pasos por que su mirada se ha vuelto extraña, y seria, como es natural que este así en su cuadro…

Seguí buscando y al llegar a nuestro dormitorio pude comprobar que encima de su mesilla de noche estaban sus joyas… Fui corriendo hasta ellas, vi que debajo de las joyas, había una esquela dirigida ami…¡ Señor Alberto: ha sido usted muy amable por su parte, en hacer compañía a mi soledad… durante muchos años, jamás he sido más feliz en mi vida….¡Si comprendo el estado de sorpresa que tiene en estos momento en que usted esta leyendo mis declaraciones, pero yo al verlo a usted comprendí que su cara era la misma que tenia mi difunto esposo… Si, ya lo se, que no acaba de comprender mis palabras; pero cuando haya terminado de leer estas lineas, creo, que tendrá más que suficiente para comprender el amor que yo le tenía desde hacía más de cien años de mi vida en la más absoluta soledad… ¡Si señor Alberto: somos dos almas gemelas, las cuales han tenido que pasar un siglo de soledad; para que llegase el día en que pudiésemos vivir nuestra vida los dos unidos, ese, era mi mayor deseo de este mundo… ¡Ya lo he con seguido, ya puedo irme, ya me voy a mi destierro; donde he de estar el resto de mis días, como una persona muerta, esto era como tenía que estar… ¡Dios me dio esa suerte de poder esperar que usted llegase para estar a su lado el tiempo que me habían dado en el cielo, y una vez cumplido el favor que me concedieron, ya feliz me retiro de este mundo… Lamento que usted no pudiese estar ami lado…Mis peores deseos son el haberme separado de ti… Perdona que te tutee pero tu has sido mi mayor alegría en esta vida; a si ya se que no puedes comprender lo que yo te estoy explicando, pero con el tiempo ya lo entenderás alguna vez… ¡Te pido perdón por no haberte dado de comer; ya que mi único deseo era estar a tu lado todo el tiempo que me fuese posible… Tenia que aprovechar cada minuto de mi vida, cada segundo y poder tomar el aire que llenaba mi corazón al estar contigo, y a si lo hicimos… Comprenderás con el tiempo, que el no haber comido te hará estar de una forma que te costará trabajo poder caminar… Perdoname por favor, pero te he amado tanto toda mi vida que el tiempo que he estado esperando ha sido demasiado largo, para comprender el estado en que yo me hallaba… Siempre seré tuya… nadie podrá quitarme el tiempo de haber dormido a tu lado y haber sido tan feliz; eres mi hombre en este mundo, el día que llegues te estaré esperando, yo se que aun te queda muchos años por vivir. y aunque te vuelvas a casar, yo seré la única persona de esta vida la que te ha querido hasta la muerte… ¡Tuyas son esas joyas; tú mismo me las compraste en la otra vida, en esa que tú no recuerdas, pero que es cierto que la vivimos, sabrás que fuimos los seres más felices de aquellos momentos de felicidad… Hay cosas que no es pueden explicar de forma alguna; pero lo nuestro, fue un idilio que lleno páginas de los periódicos de entonces, ya que por nuestro amor, estuvo prohibido durante toda nuestra existencia… Yo era la mujer más pobre que había en toda la cuidad.. Tu eras el marqué y dueño de esta mansión; yo era en aquellos tiempo tu criada, la cual te tenía por obligación tener todas tus ropas para cuando tu la necesitases en perfecto estado, y siempre estuve a tu lado hasta que llego mi prematura muerte. Tu fuiste el amor de mi vida, si, me hiciste tu compañera, éramos jóvenes pero pudimos ser en aquellos tiempo aun de nuestros secretos pero fuimos muy felices; y el día de mi muerte me juraste el amor que sentías por mi, y que nunca dejarías de quererme… Ahora ya me lo has demostrado con creces… Gracias por haber vuelto amis ruegos, ya que sin ti hubiese vagado por los tiempos sin haber tenido mi recompensa de haberte sido fiel en toda la existencia de este mundo… ¡Cariño gracias, por estar a mi lado en estos pocos días pero para mi fuero los años perdidos de nuestra juventud… ¡Te quise… te quiero… y te querré siempre… Tu esposa y amante de los tiempos en la casa de las noches del a dios… siempre aunque este lejos de ti, estaré cerca de tu sombras, para que nunca, tu te halle sólo en esta vida de llanto y de desengaños amorosos ;te quiero mi amor… La noche del a dios ha terminado, yo espero que cada una de las personas que la deseen leer, les guste, aunque hay cosas extrañas que pasan en esta historia pues es verdad que ocurrió en una ciudad de España, y cada persona que lo vivió piensan que durante el verano, esa bella mujer paseaba por sus jardines en la noche y fueron muchos que la vieron pasear y siempre en soledad. Desde ahora ya no paseará más ya que ha tenido su petición correspondida… Ella fue feliz el tiempo que duró esta historia de amor… El FORJADOR DE SUEÑOS le desea que sigan siendo felices todo aquel que este enamorado de alguna señora como esta… José Rodríguez Gómez. el sevillano. 5 de Julio del 2013…

Después de la tormenta viene la calma.

¿La calma… ¿Eso que es; Seguramente se refiere a que detrás de la tormenta escampa y deja de llover… ¡Si eso es. La lluvia caía de forma copiosa como si fuese una tremenda tromba de lluvia y la cual dejaría inundado la parte baja de la ciudad… Muchos de los habitantes que residan en la zona baja se vieron obligados a salir corriendo mientras el agua entraba por las puertas de sus casas… Aquel estado podía ser un aviso del peligro; ya que nada, ni nadie había comunicado el temporal que estaba azotando sobre la ciudad… Los partes de climatología, nada habían comunicado a los oyente de las noticias… El cielo tenía un color negro, amenazante, del cual podía caer una cantidad de agua que sobrepasaría los limites de lo normal…¡Muchos se preguntaban, cómo era posible que nadie hubiese comunicado nada… Las fuerzas de seguridad rastreaban las calles como patrullas de alerta. Un tremendo trueno hizo temblar los cristales de las casas, había sido muy especial por su tremendo zumbido izo estremecer los edificios de toda la ciudad… Algunos cristales ses rompieron con el impacto del trueno… La calle quedo en segundos solitaria, los pocos transeúntes que habían por las solitarias calles corrían despavoridos por las aceras de la calle; qué en segundos después de haber recibido el tremendo trueno, las luces, se habían apagado… ¡Miedo, si miedo por que algo anormal se avecinaba sin haberlo comunicado, pero el temor estaba cerca de todos los corazones que habitaban la ciudad… ¡Des pues, dejará de llover… Eso se decía el personaje que habitaba la habitación que estaba en la parte superior de la ciudad… Sólo, si, solamente sólo, la oscuridad de aquel momento le produjo miedo… ¿De qué… Si estaba bajo techo y dentro de su humilde habitación, era segura para no temer por nada… ¡Pero tenia miedo… Algo podía sentir cuando al estar en la oscuridad se temía lo peor… ¿Por qué el estuvo esperando que alguien compareciera ante él sin previo aviso… Durante unos segundos aguzo el oído para sentir cómo alguien consumo cuidado parecía subir los pocos escalones que separaba la escalera de su penosa habitación; ¿Quien… ¡A estas horas de la noche quien es atreve a venir… ¿Y que desea de mi… La persona que sea debe saber que estoy sólo… ¡Nada tengo en mi vida que tenga valor alguno… ¡Mi vida, tal vez sea eso, lo que esa persona quiere… ¿Por qué para qué puede valer una vida solitaria, es con compañía y no vale la pena que tenga miedo de ser la única persona que esta sola en estos momentos; ¿Que puede valer… Ya que esta vida la tengo para padecer, si una vida, la mía la tengo para sufrir, y además es tan mísera, que nada de lo que se halla en esta lúgubre habitación pueda valer tan poco; ¡El sonido de los pasos se acercaban lentamente a su puerta.. Esperó a que llamase, antes de abrir… Unos golpes suaves, se sintieron sobre la humilde madera de tablero que conformaban la puerta de entrada…¡Tan, tan, tan, tres golpes se pudieron escuchar… El corazón de este hombre quedo paralizado, no esperaba tener visita alguna; en estos momentos tenía tras la puerta, a alguien que había llamado para hacerle una visita que él no esperaba… No tenía idea de quien podía ser… Temblaba todo su cuerpo esperando que fuese lo peor… Por qué… durante unos minutos no tenía el valor suficiente para acercarse ala puerta… Las manos: le sudaban… ¿Por que tenia eses dolor que le apretaba su garganta…Su cuerpo estaba bloqueado, su corazón latía con todas sus fuerzas y los ojos se quería salir de su órbita… El cerebro tenia dentro de si el retumbar de los golpes que hacia unos segundos había percibido…. El no tenía el valor suficiente parta enfrentarse a lo que fuese necesario…¿ Quien…¿Que quiere de mi… Nadie respondió a sus lamentos, el sonido había llenado la habitación de temores infundados del personaje que estaba dentro, su cuerpo se estremeció como si fuese de seda… Quiso esperar a que tocase nuevamente el extraño, sólo nos segundo después se oyeron nuevamente los sonido de llamadas… ¡Ya voy, contesto, el extraño que ante la puerta estaba no dijo nada; esperó que le abriese para entrase la persona que fuese la que estaba ante la puerta de entrada… En aquellos momentos estaba cayendo una tromba de agua y además acompañada de un fuerte viento…El extraño no hizo llamada alguna, nada más que las que había realizado anteriormente; espero a que él hombre que estaba en su habitación le abriese… Cogiendo un momento de valor, se dirigió a la puerta y con sus manos nerviosas la abrió para darle paso ala persona que esperaba ante la entrada…Pasaron unos segundas ante que la puerta se pudiese abrir; el hombre que habitaba el dormitorio… Con paso tembloroso se fue acercando a la entrada.. Sus manos temblaban sin saber el motivo de aquella visita tan extraña, en aquellas horas de la noche, con el agua que caía en aquellos momentos… Como si su presentimiento le dijese que no abriera, pero a la insistencia del extraño, no tuvo más remedios que abrir la puerta… En el preciso momento de abrir recibió la sombra de una persona vestida con un capota negra que le cubría todo el cuerpo. su cara estaba tapada totalmente y su cabeza tenía la capucha de la capota, que impedía poder ver la persona que la llamaba… Con la poca luz de la lámpara no podía apreciar de quien se podía tratar… ¡Hola, dijo el recién llegado, su voz por unos segundos no la pudo reconocer, le sonaba extraño, pero por mucho que quisieras recordar esa voz, no pudo saber de quien se trataba… ¡Hola, nuevamente le dijo, él, le dijo con mucho miedo; Puedes pasar… ¡Entre, en la calle esta lloviendo muy fuerte; aunque traigas la capota, se mojará si se queda en la puerta… El personaje pasó, en silencio fue caminando muy lentamente y sin hacer el menor ruido, dio unos pazos y se detuvo un momento cuando estaba en el centro de la pequeña sala que tenía aquel solitario hombre; pausada mente se fue quitando el ropaje, con el cual, se protegía de la tormenta… La luz apareció nuevamente, la bombilla estaba encendida, pero apoca potencia, más bien parecía un simple vela, la cual alumbraba muy poco… El viento cerro de pronto la puerta de un fuerte portazo, debido al fuerte viento reinante, todo quedó en el más absoluto silencio. Ninguno de las dos personas se dijeron palabra alguna… Él, miraba expectante al extraño que silencioso se estaba quitando la ropa que le cubría; primero se quitó la capota, y seguidamente se fue quitando toda la ropa que llevaba puesta sobre su cuerpo… ¡Con asombro, se quedó al ver que se trataba de una mujer… Era una hembra de una altura considerable ella que casi tenía la misma que él; su cuerpo era esbelto, sus cabellos rizados, los cuales le caían sobre sus hombros, tenia un color ceniciento, cosa que le extraño mucho el color de sus cabellos, pero no octante le agradaba el cuerpo, su físico, porque en verdad era muy bella… Estaba totalmente desnuda ante él; pero él no tenía el valor suficiente para tocar su figura…Volviese para él, y al ver, que tenía delante de si, una preciosidad de hembra, que lo dejo perplejo al ver aquella mujer tan bella… ¿Que pasó después… Ella se lo quedo mirando, con una suave sonrisa, ella, le acarició la cara, el dueño de la habitación estaba temblando ante aquel cuerpo tan bonito y con aquellas curvas tan maravillosa que formaba el cuerpo de ella… ¡No podía comprender el por qué de su temblor, ella no le había dicho el por que de su llegada… Pero él sin saberlo se lo podía imaginar… Ese era el miedo que hacía que temblase todo su cuerpo… Ante él estaba aquella hembra desnuda totalmente, esperaba que la tomase por sus brazos y la llevase cerca de su cuerpo… AL ver que no respondía a sus encantos fue ella la que tomo la iniciativa de cogerlo por los brazos y acercarse a él… Lentamente lo fue trayendo hacia ella, cuando lo tubo lo bastante cerca, fue desabrochando su camisa… El se daba cuenta que aquella mujer deseaba ser su hembra por una noche, le pareció extraño, pero por unos instantes le agrado la idea que aquellas mujer desease ser compañera de cama, aunque no daba crédito a lo que estaba ocurriendo en su estancia… Dejo su mente despejada de toda las dudas y se dejo llevar por su ilusión que le producía su bello cuerpo; poco a poco él comenzó a acariciar el cuerpo de la extraña. Era la primera vez que estaba ante tanta belleza… Por nada del mundo se lo podías imaginar que le fuese a suceder algo parecido… Ella sabía que eso era real, aquel hombre nuca había estado con mujer alguna… Cuando noto el cuerpo de ella, acarició los pechos, pudo comprobar que era real, que no estaba soñando; ella le sonreía, sus labios se entre abrieron y fue acercándose lentamente a los suyos… Cuando los labios de aquella hembra se posaron junto a los de él, quedo por unos segundos si habla; ya que ella le corto las pocas iniciativas que tenia con su boca…Se fue cogiendo su cuerpo y lo estrecho junto al suyo su miembro se fue acrecentando hasta ponerse erecto… Ella sintió el contacto de su partes, las cuales se pusieron en la puerta de los sueños, sintió la dureza del miembro sobre sus bellos vaginales; deseosa de que la penetrase, se abrió de piernas para permitir que suavemente la fuese penetrando… Él, por primera vez estaba con una mujer… ¿Por qué, antes no había estado con ninguna; si esto, es algo maravilloso, eran sus preguntas en su desequilibrado cerebro… Que tenía aquel hombre, siendo tan joven y no haber tenido relación con mujer alguna… Ella no se lo podía imaginar el por qué… Aunque ella si sabía a que había venido a su habitación; querías darle la única oportunidad de ser feliz, en su última noche antes de partir a un lugar donde él no tenía la más remota idea, de lo que se le venía encima… ¿A donde le iba a llevar aquella hermosa mujer… Fueron con paso lento hacia su dormitorio donde estaba su cama, las sabanas estaban revueltas, ella sonrió al ver el estado de su camastro por que aquello, no era una cama ya que sus ropas estaban tiradas por los suelos, él no hacía su cama por que al estar sólo no tenia ganas de hacerla y en este momento tampoco les hizo falta… Llegados al camastro, ella, tomo la delantera y se tumbo boca arriba sobre las sabanas esperándolo con una sonrisa tan dulce, que le dejo su cuerpo sin tener orden ni fuerzas para rechazar aquella hermosa solicitud… Tomo su cuerpo con ímpetu y sin hacer otra cosa que introducirla se fue acelerando tanto que por unos minutos creyó estar volando sobre el cielo… Ella sintió que se apoderaba de ella, sus deseos quedaron unidos. Estrechándose contra su cuerpo comenzó a jadear de placer. ¿Que seria del pobre personaje al saber, que era su única y su primera vez, en hacer el amor… Nunca antes, había sido tan feliz como que en aquellos momentos de su desgraciada vida… ¡Exclamaba de dolor; al no haber estado con otra mujeres, ya que este mundo esta lleno de mujeres preciosas, pero él al estar en la máxima soledad; nunca se lo había propuesto hacer, tampoco él tenia la experiencia de haberlo echo con anterioridad… ¡Por fin se daba cuenta de lo que se había perdido…. Eso se lamentaba dentro de su mente, pero ya era tarde para dar la vuelta atrás; en aquellos momentos no podía dejar de hacer lo que él pensaba que era lo correcto y, con todas sus fuerzas arremetía con su miembro erecto dentro de la vagina de ella… El placer de hacer que ella se sintiese en el estado que veía que ella siendo tan bella se lo comía de deseo el correspondía con todas las cosas que podía imaginar… ¡No eran muchas, ya que no tenía la menor idea de ser el hombre con unos conocimientos del amor, ya que no tenía experiencia de a que yo… Su cuerpo sudaba, sus ojos se perdían sobre los ojos de ella, su mente estaba volviéndose loca del placer que sentía en aquellos preciosos instantes; mientras que ella, al verlo sonreía sabiendo que él estaba subiendo al infinito mas hermosos de su miserable vida… ¡Pobre hombre, lastima que no se hubiese dado cuenta, que la vida es otra cosa, y no estar en la más absoluta soledad estando en este mundo donde hay tantas cosas que uno puede llevarse al día después… Mientras él estaba soñando llego la mañana; y cuando daban los primeros rayos de sol a través de la pequeña ventana que había en sus misero dormitorio, se dio la vuelta y comenzó a palmear la cama buscando el maravilloso cuerpo de aquella ninfa, que le había dado tanto placer, qué creía que sera un sueño lo que había tenido… Una vez que se dio cuenta, que ya era por la mañana, se volvió ha si a la ventana, para ver que hora era… Mirando con los ojos casi cerrados, pudo ver, que ella no se había marchado, notando que su pene aun estaba con deseoso de volver hacerlo le dijo a ella con una sonrisa que dejo escapar de sus labios, por favor no te levantes aun, podemos hacerlo nuevamente… Ella no le contesto y mirando por la ventana le dijo…. Tienes que levantarte ya, tenemos un largo camino que recorrer, y a demás es tarde, a si que ves levantándote; él se quedó extrañado, pero no se había dado cuenta de lo que le había dicho aquella mujer… Él nuevamente le sugirió que volviese a la cama que le daría un nuevo deseo… ¡Vuelve te necesito… ¡Si lo se que me necesitas; pero yo te necesito a ti… ¿Entonces por que no vuelves y estamos un nuevo rato de placer… Él sin saber lo que le había dicho ella, se quedó mirando a tras luz de la claridad de los rayo penetraban a través de los cristales y veía que ella estaba aun desnuda, pero su cara era de otro color; no le dio importancia alguna, solamente quería que ella estuviese nuevamente con él… ¡Vamos te has de levantar no tengo todo el día para cumplir con mi obligación… Eso le sonó extraño pero para él también era extraño que ella se hubiese presentado la noche anterior en su dormitorio y, que se le hubiese entregado tan fácilmente… Dándose la vuelta, y sonriendo vio que ella, al estar desnuda sobre la cama no estaba su bellos camisón que tenía puesto la noche anterior… Buscó con sus manos y encontró unos huesos, revueltos con mucho polvo… Del miedo que recorrió su cuerpo, se puso de pies como si algo le hubiese cortado su corazón… Ella se lo quedó mirando y, muy seria y le volvió a decir… ¡Vamos levantate de una vez… Se había puesto de pies, y sus partes que hacía unos segundos estaba totalmente erecta; se aflojo de repente al ver que sobre su cama había un esqueleto cubierto de cenizas y de pelos de un color ceniciento… ¿Qué es esto pregunto… ¡Mi cuerpo que ya no lo necesito para nada… ¿Tu cuerpo… ¡No lo entiendo, es que no tienes el tuyo… ¡Claro, él no lograba entender que ella estando delante de el totalmente desnuda, no comprendía lo que ella le quería decir…Se toco la cara, se dirigió al pequeño espejo que tenia colgado en la pared de su cuarto y cuando se vio que estaba totalmente cubierto de esas cenizas que había sobre sus sabanas… De repente dio un grito, tan trágico que le salió del interior de su cuerpo, quedando se, cogido a su garganta como si no pudiese gritar… Sus ojos quedaron en blanco, su lengua le salio por su boca llena de espuma, sus ojos quedaron ciego por completo, la luz se apagó sin dejar rastro de luz alguna en sus ojos… ¡Quería hablar, pero no podía articular palabra, también la vista se había marchado de sus ojos… ¡Ciego, sin poder comprender que le estaba ocurriendo… Lleno de terror quiso correr, tropezó y callo al suelo delante de los pies de ella… Él con sus manos toco los pies, sintió que de los labios de ella salia una sonrisa metálica, tal era la voz que lo hizo estremecer todo su cuerpo de terror… Aquello era el fin, notaba que las fuerzas estaba al borde del final… ¡Vamos te ha llegado tu hora y tiene que acompañarme… ¿A donde he de ir contigo… Ya lo veras… ¿Cómo quieres que lo vea, si tu me has dejado ciego… ¡No te hace falta ver, solo te has de coger ami mano.

¡No quiero: ¿Tú quien eres… ¡Dímelo de una vez… ¡Soy la mujer, que tanto ansiabas tener… ¡No tú no eras la que yo quería, era otra, to cuerpo estaba frío, tus labios tenían un sabor extraño… Se escucharon las sonrisas de la muerte en aquel pequeño espacio; y el cuerpo de él quedó tendido sobre el suelo; nada se pudo escuchar… Él silencio reino sobre su cuerpo, sin darse cuenta se fue levantando su alma; cogiéndose a las manos de ella, la siguió sin decir palabra…Sus ojos aunque no tenían vista, tampoco le hacia falta, ya que ella lo guiaba por el espacio de las nubes se lo llevaba para no tener que sufrir nunca más… Nada dijo después, se fue con ella…¿Donde, no lo se, pero a qui ya no volvió nunca más… ¿Que le paso… Le llego su hora; y a cada uno de nosotros también nos ha de llegar… ¡Esperemos que sea tarde y no muy temprano, y si puede ser, que nos coja dormido…

a si sería lo mejor… Este es uno de mis comienzos, de una pesadilla de misterio… Yo el forjador de sueños os dedico esta misteriosa historia… José Rodríguez Gómez…

   MUCHOS AÑOS PASARON

Era un viejo que vivía en la soledad del mundo, estaba en una casa que era tan vieja como él, sus paredes le traían sueños del pasado, apenas lograba dormir por las noches, ya que tenia tale pesadillas que estaba más tiempo despierto que dormido… ¿Porqué se preguntaba él mismo… Se quedaba pensativo y no lograba desenredarse de aquella locura que le enturbiaba su mente… ¡Pobre de mi se decía; si en esta recta final de mi vida, no logro saber que es lo que enreda mi alma; cuando pase un poco de tiempo más, qué será de mi… Estas y otras preguntas se hacía el pobre viejo

¿Por qué: si yo, siendo joven, ya tenía en mi cabeza el recuerdo de mi niñez… Hoy no tengo valor de seguir viviendo. ¿Qué pasará de mi al cabo del tiempo… Solo el viento de la noche le traía los recuerdos de su vida y se los llevaba, otra vez el mismo viento, el cual se arremolinaba sobre su mente. ¡Cuerdos: son los que viven en la ignorancia… Locos: los que no saben donde se hallan, ciegos: los que no tiene ojos para ver, mudos: los que en la soledad de la noche no tiene a nadie que les de compañía… Mirando a las paredes, se ríen de las sombras, las que dibujaban su cuerpo en las tinieblas; sí era eso, lo que a él le traía por los senderos de su locura… No sabia ni comprendía el por qué de su desgraciada vida… Harto, si, harto de estar pidiendo ayuda, para poder vivir los últimos días… ¿A quién tenia que suplicar… ¡No lo se… Si, a quién le pido clemencia… Él mismo, se preguntaba… la sombras de su cuerpo se reían de él… ¡Temía a la soledad dela noche; por que, era cuando ellas se burlaban de su vejez… ¡Le llamaban loco, si loco… ¡Pero por qué he de estar loco. si dímelo tu si lo sabes… ¡Nadie contestaba a sus preguntas, las sombras de su pobre figura era la que a él le hacía estar loco… ¡Que pena de mi, se decía… Sentado sobre una vieja silla, se comía un pedazo de pan duro ya que tierno no tenía… ¿De donde lo habré sacado, se preguntaba si este pedazo de pan, no es mio… ¿Cuando te acordarás de mi… ¡Dímelo… ¡No demores mi desdicha, por favor te lo suplico; no la demores más… De lo contrario, hallarás mi cuerpo tendido en la oscuridad de mi aposento… ¡Cuando den los rayos de sol a través de los cristales de mi ventana, qué quedará de mi… Solamente los miseros muebles que lo rodeaban, escuchaba sus suplicas… Para qué si no valía la pena de estar en este mundo sin vivir, como era vivir, y estar sobre los ruidos de su mente que sentía el paso del tiempo que lo llevaba hasta la cima de su desgraciada vida… ¡Para eso vine a este mundo… Para pasar de un lado al otro sin saber lo que es la felicidad… ¡Nadie te dijo que vinieses… ¡Si lo se, pero tú que lo sabías; por qué dejaste que me trajeran a qui… Tú lo pedías a gritos, si, me lo pedías ami: Ahora estas diciendo que tú no lo deseabas… ¡Mientes, si mientes; por que se que entonces cuando eras joven, tú quería ser el mas rico de este mundo; ya ves, como has terminado, pobre y misero, ya te ves a ti mismo entre las sombras de la pared de tu cuarto… Cayo la noche, las sombras aparecieron haciendo burlas de él… Sentado en su silla, miraba las paredes de su cuarto… Veía los paredes como se desplomaban a pedazos cerca de él, ya no le daba importancia a lo que ya estaba esperando que sucediera de una vez… Hacía mucho tiempo que esperaba que llegase la hora de su última noche, y si era esta, mejor que fuera cuanto antes… Sus pies no levantaban del suelo ni su sombra, iba arrastrando los zapatos por el suelo y encima tropezaba con el mismo y se caía sobre el enlozado suelo… Herido, si, su sangre recorría sus mejillas, y él dejaba que llegase hasta el suelo, que ria ver que color tenia, para él no era su sangre; era un zumo que llenaba su cabeza de locuras y de terror… Sonreía sin saber por qué, todo le daba igual… Nada más quería que llegase su hora de partir a lo desconocido… Estaba cansado de vivir; era lógico si, en los años que había pasado dentro de si mismo, ya era hora de cumplir su cometido… ¡No creas que te tengo miedo a ti…¡ Ya puedes venir por mi; era eso lo que tú querías, pues ya podías haber venido hace mucho tiempo, yo te esperaba… Pero tú has esperado aque mi cuerpo no tuviese fuerzas para mover lo… ¡Veras que por mi cara cae un río de sangre, que tú me has echo caer, y yo no la he curado hasta que tu mismo te des cuenta, de que ya no sirvo para nada, ni mi cuerpo es lo que era, ni mi sombra vale nada… Dile al viento que me lleve, y ala sombra que se baya, y la noche se haga día y las sombras de mi alcoba se diga que es de día; y la noche que llegaste mi alma ya se marchaba, sin esperar que tu llegase cuando mi alma dejaba… José Rodríguez Gómez. EL FORJADOR DE SUEÑOS… MISTEROS…

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