La fuente de la vida

La fuente de la vida.

Vivir de la fuente de la vida, yo quiero vivir, palabra que sale del corazón. Sí, hay muchas personas que desean vivir. ¿De dónde sale la vida? Una fuente es el manantial que nos da la vida, si, deseo tener esa fuente a mi lado. Beber el líquido que te hace estar entre las personas que amas, si es eso lo que nos da la vida, el amar de verdad a una persona. He vivido durante muchos años, nunca he sabido que para ser hombre tuviese que estar enamorado, palabra que me suena a sueño porque yo he estado en este mundo pero nunca supe si era cierto; yo estuviese viviendo, ya que  si he estado alguna vez enamorado, pero el haberlo estado;  fue lo que me hizo ser un desgraciado, tomé el líquido de ese manantial, cuando creí estar enamorado era un simple recuerdo, nunca pensé que para estar en este mundo yo hubiese nacido de esa fuente. Manantial que brota entre unas piedras, y riega los campos, calma la sed de los caminantes, que descalzos por los caminos, van dejando sus huellas de un pasado triste, errantes los que van recorriendo la tierra sin encontrar lo que tanto buscan. Manantial de cristal hecho líquido que refresca las plantas, en ella se ve el cielo reflejado en sus cristalinas aguas, donde por las noches de verano los luceros y las estrellas se bañan cuando suenan las campanas e las doce de la noche. Es la hora de las brujas, salen por el cielo en busca de los corazones que están enamorados. Quien es la diosa de su mente, no hay nada, ni nadie que pueda hacer borra los sueños de su nostalgia. La distancia que puede recorrer los sueños no se sabe, pero ha de ser una velocidad como la de la luz, lo has pensado alguna vez. Ponte a pensar en cualquier cosa, dime la distancia que esta ese pensamiento y comprueba a qué distancia esta, si, mide los kilómetros que hay de tu mente hasta el sueños que estaba pensando, dime, cuantos kilómetros hay, mira la velocidad de la luz, y mira la de tus sueños, me dirás cual es la más rápida.  ¡Quisiera ser una gota de esa agua que recorre los caminos sin detener su caudal, va regando los campos, es la vida, si ella es la vida de este mundo! No  hay otra cosa que sea más importante que ella. Ser algo que sea tan importante quisiera ser, pero cómo puedo ser algo que sirva para que las personas comprendan que soy sea gota de agua que refresca los corazones. Me siento imposibilitado, creo que no he nacido para ser algo que nunca fui, estoy dentro de un pensamiento, y las nubes que pueblan mis sentidos están a barruntando tormenta. Inundaré  los campos, arrastraré los sueños y me llevaré conmigo el mundo de las personas, nadie podrá volver a tener lo que antes había tenido. Cierto es que este mudo nos da algunas veces lo que deseamos, pero muchas otras nos las quita de forma trágica y no pensamos que tendríamos que tener en cuenta cuando tenemos algo que nos pertenece por ese amor que profesamos, guardarlo, si guardarlo dentro de una cajita que tenemos dentro de nuestro corazón; y que siendo tan pequeña como es que cabe toda una vida entera con sus días y sus pensamientos. ¡Qué cosa tan grande ha de ser para que podamos guardar la vida dentro de un sueño! Un jardín de flores, una fuente de cristal, ella está dentro de ese jardín, sus caños de plata son los que sirven para que los pajarillos puedan beber de sus cristalinas aguas. Silencio es escucha el murmullo de la fuente, el perfume de las rosas, las palabras que se oyen son las de las flores que habitan el lugar. Solo el silencio es lo que podemos escuchar, el viento entre sus hojas, el sonido de un pobre pajarillo que se queja de que su madre se ha marchado y loan dejado solo para que él aprenda a volar por sí mismo. Es la vida. Nosotros somos diferentes, nacemos y estamos a su lado mientras es un niño, y cuando vemos que ya es hora de que aprenda a volar, lo enseñamos, y cuando es un hombre o una mujer; es cuando ellos se marchan de nuestro lado. Diferente  forma de criar, diferente manera de ser, por eso bebemos el agua de ese río que recorre nuestro cuerpo y nos alimenta nuestros sentidos y calma la sed de tus pensamientos. Tú me decías a mí; que no bebiese de esa agua. Te digo, qué nunca puedes decir de ese agua no he de beber, porque llegará el día que la sed de tu cuerpo no tenga esa frescura para que pueda calmar lo que tanto desea de mi. ¡Un beso, mi cuerpo, mis labios, mis pechos, tú deseas ser el que a mí me digas que tú eres para mí cómo yo lo soy para ti! Cerrar la luz, trancar la puerta de tu corazón, abrir las ventanas al viento, dejar que penetre en tu cuerpo la semilla de mí ser, cerrar cerrojos y ventanas que estoy prisionero en tus celdas y no hay medio de poder salir de tus encantos. Dime como puedo ser para ti el viento que te pueda besar cada día, si me has encerrado entre tus pestañas, las cuales son unos barrotes tan bellos que no tengo fuerzas para mover unos de tus cabellos que pueblan tus pestañas las que hacen de rejas para mi prisión. ¡Jamás pude ver cosa más bella, una celda de una prisión de un amor que está encerrado dentro de tu cuerpo, que vive a tu lado, que no tiene nada para darte ya que tú lo has metido dentro de ti; no le das la libertad de poder hacer de ti lo que tú tanto deseas de mi! ¿Cuándo, si, cuándo será la hora que yo tenga el poder de ser cuanto he deseado toda esta vida? ¡Nunca, dime por qué nunca, no ves que se derrama mi llanto, que son dos ríos de un manantial que a mí me dio la vida y la estoy perdiendo por ti! No piensas que yo también tengo el poder de ser algo para ti que tú puedas darme a mí como precio a mi cariño; no me das nada, más que esta cárcel de cristal donde me tienes encerrado noche y día sin poder besarte como desearía. Esta  es tu casa, sin techo, ni ventanas para que yo pueda ver, esta es la forma de quererme, si, solo esta cárcel donde me tienes encerrado. Es tu prisión, con cadenas que aprietan mis pies. Argollas  llenas de llanto, paredes donde las uñas de mis dedos se desangran al intentar salir por algún lugar de esta cárcel que no tiene salidas. Este  es tu mundo, este es el lugar a donde tú me dijiste que yo podía vivir contigo, para eso me engañaste, esta es la forma de quererme. De qué me sirve a mi estar donde me hayo, si mis pies están sangrando por el camino de la nostalgia y la soledad de mis pensamientos, no hay una sombra donde guardar mi casado cuerpo, ni una piedra donde descansar, que es la sombra de tu cuerpo, dime, por qué no tiene reflejos tus ojos, por qué tus labios no sonríen, ni tu boca me da un beso, qué puedo esperar de ti, si no quiere hablar conmigo, para que me dijiste vente, serás el hombre más feliz de la tierra, y ahora que estoy a tu lado me dices vete, ya no te quiero, por qué me haces sufrir si sabes que yo te quiero y nada de este mundo me pertenece, la soledad de mi tristeza esta por todo mi cuerpo me está comiendo de pena al, ver que no tengo dueño, irme, adónde me voy, si no se el camino que me lleva hasta el recuerdo, siento en mis pensamientos que no soy nadie y menos el hombre que tú deseabas y ahora que me desprecias que he de hacer con mis huesos. Déjalos que se pudran en este agujero negro, que de ahí sales espinas para clavarlas en mi cerebro. Te quiero, tú lo sabes, si tú me pediste un beso y cuando  yo te lo di me quede prisionero de ti, para que luego me dejaras como  un perro. El forjador de sueños. pintaelsevillano.com

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